Para consultas técnicas sobre datos hidrográficos, solicitudes de mapas de isohalinas o correcciones en los modelos de circulación termohalina, disponemos de los siguientes canales.
Para envío de datasets, informes de boyas ARGO o preguntas sobre perfiles CTD.
info@fondationyouniti.comRespuesta estimada: 24–48 horas laborables.
Consultas directas sobre afloramientos costeros, termorregulación o transporte de plancton.
965-08-9738Horario: lunes a viernes, 09:00–14:00 UTC.
Para correspondencia formal, solicitudes de datos históricos o publicaciones impresas.
Camino Ana Isabel, 52, 52º 4º
Respuesta postal: hasta 10 días hábiles.
Antes de escribir, consulta nuestra sección de preguntas frecuentes sobre circulación oceánica y metodología de muestreo.
Ir a preguntas frecuentesEs el sistema de corrientes oceánicas profundas impulsado por diferencias de densidad, causadas por variaciones de temperatura y salinidad. Regula el clima global al transportar calor desde el ecuador hacia los polos y redistribuir nutrientes esenciales para la vida marina.
La salinidad modifica la densidad del agua: a mayor salinidad, mayor densidad. En el Atlántico Norte, aguas más saladas y frías se hunden, formando masas de agua profunda que fluyen hacia el sur. Los gradientes de salinidad entre 35.5 y 37.5 PSU son clave para mantener el flujo de la AMOC.
Es el ascenso de agua fría y rica en nutrientes desde profundidades de 100–200 metros hacia la superficie. Frente a las costas de Portugal y Galicia, los vientos alisios del norte durante primavera y verano empujan el agua superficial, permitiendo que el agua profunda fertilice la zona eufótica.
Las larvas de especies bentónicas y huevos de peces son transportados pasivamente por corrientes como la del Golfo. Los modelos lagrangianos de partículas muestran que meandros y remolinos de mesoescala pueden desplazar larvas desde el Caribe hasta las Bermudas, manteniendo la conectividad genética entre ecosistemas.
Se emplean boyas ARGO que miden temperatura y salinidad hasta 2000 metros de profundidad, perfiles CTD desde buques oceanográficos, imágenes satelitales de temperatura superficial (SST) y clorofila-a, y modelos numéricos del IPCC para proyectar cambios en la AMOC.